La sala

A las siete la puerta ya está abierta de par en par y la barra está llena. La cocina lleva funcionando desde la tarde y se huele desde la calle.

El patio guardaba carros. La puerta se quedó, y también el muro largo, que ahora tiene la cocina detrás. Las mesas vinieron de un colegio que se vaciaba.

Siéntate en la barra si te gusta ver salir los platos. Siéntate en una mesa si prefieres charlar. A nadie le importa dónde.

Un dibujo de la sala, sin escala. La ventana iluminada es la que da a la calle.

El plano

En la barra
Seis plazas, frente a la cocina. Para quien llega sin mesa.
Mesas de dos
Cinco, a lo largo del muro.
Mesas de cuatro
Tres, en el centro de la sala.

Veintiocho plazas en total.